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Palabras absurdas

De alguna manera hay que comenzar…
Y un cigarro siempre es buen amigo cuando debo hacerlo.
Las cosas, no son una simple coincidencia y menos aún que este gran proyecto “bajo el paraguas”, se lleve a cabo justo en temporada de invierno y aquí empiezan mis incertidumbres, el invierno… Salgo a la calle temprano y muy abrigada, casi como un esquimal, casi como Keny de south park, llego al paseo Ahumada tipo 9 de la mañana y qué me encuentro, muchachitas de mi edad en polera de mangas cortas y pantalón, woow! Es mi expresión más común y cuando empiezan a caer las gotas más diminutas de agua, estas mismas muchachas miran al cielo furiosas, con la ira hasta la garganta, su cabello alisado por más de dos horas, se volverá a encrespar.
Y no dejo de preguntarme ¿Es más importante el cómo nos vemos que el cómo nos sentimos? Es obvio que dentro del como nos vemos está el sentirnos bien, pero ¿estamos dispuestos a pasar frío por tan solo vernos bien? Miramos al cielo nuevamente esperando que un algo baje a decirnos la hora en que dejará de llover y lanzamos la más descorazonada grosería cuando una gota caída se deposita en nuestro cuello y viola nuestro pescuezo.

Cuando las palabras más absurdas agobian lo que queda de ti, caes en la cuenta de que algo está sucediendo.
No controlas ni el esfínter de la manera en que deberías hacerlo y tus dedos se enfrían y se nutren con un dulce especial; con lápices de colores desequilibrados, con no-sentimientos.
Te sientas en el suelo del metro y tu poca agraciada figura se bambolea ligeramente, caes en catarsis, esperas no despertar hasta llegar a casa. Miras, te detienes, esperas, cierras los ojos y dejas de respirar para que nada escape de ti. De pronto alguien a tu lado lee el periódico, extraño para la hora.
¿Y qué son los recuerdos traumatizantes más que una simple no-experiencia de vida?, ¿y qué es la vida más que el simple deseo de tus padres de promulgarse en presente, pasado y futuro?

Siguiendo con el metro, te tienes que poner de pie, la comodidad de los otros es más importante que la propia (estúpido, denso, inconsecuente). Se llena, se repleta como millones de pulgas de mar en una sopa desconocida y desagradable, el aire que se respira a medias, se hace cada instante más grueso, alguien lo respira en tu oído, alguien habla mongoladas, alguien, alguien, alguien, tú miras a alguien.
Un ente X, con problemas y virtudes, con arrugas, mañas e incoherencias, entes con y sin discursos públicos y virtuales, personas armadas desde el punto de vista político y religioso, destartaladas de noche por las uñas, el látex y un pseudo amor aclamado a gritos.

Decides detenerte. Mi comodidad es más importante (cuando en realidad aceptas una norma de convivencia), pero nadie analiza el cansancio en ti, pienso, luego conspiro.
Poco a poco se evapora esa gracia de tus labios y se secan los ojos pretendiendo saber donde ir, el metro se detiene con su arrullador sonido característico de aviso de las puertas corredizas, un sistema automático algo desabrido, te bajas casi con taquicardia, las puertas otra vez de cierran tragando personas prensadas por el cansancio y aspiración de llegar a sus hogares y mientras caminas por el andén con una canción de Lucybell resonando en los oídos observas nuevamente la tristeza que acompaña el gran avance de la ciudad. ¿Esto no es hacinamiento? ¿O acaso es poca cultura? Te hierve la sangre al ver que unos cabritos de no mas de 16 años bajan por el ascensor y detrás de ellos hay un anciano en muletas o una mujer con dos niños pequeños y un bebé de unos 2 días de nacido con la piel rosada aún, en los brazos y aún así, no haces nada, no es asunto propio, alguien más lo hará por ti.

Sigues caminando a oscuras, refugiándote en las débiles luces de los focos instalados en las aceras, encuentras basura de todos los tipos, cigarros completamente muertos, hechos niños pequeños, chicles mordisqueados por los nervios o la ansiedad hasta extraerles la última gota de sabor, sangre de un algo o alguien… o quizás es tan solo algún tipo de aderezo que cayó de un manjar callejero y en la esquina una violación, um… nada nuevo.
Al llegar a la puerta, la miras como un gran invasor desde fuera, introduces la llave y esa figura autoritaria se transforma en tu protección, unos pasos más, los últimos en la humedad de la calle, los últimos en el frío arrollador de la tarde, entras a casa, la sonrisa de tu madre, las cejas alzadas de tu padre, el aroma de las galletas horneadas para la hora del té, las sientas tan deliciosas como cuando eras pequeño pero no las comes, solo esperas tu cama, te quitas los zapatos liberando tus pies de una gran atadura, mueves los dedos aún dentro de los acuosos calcetines de hilo, y te introduces en la cama al momento en que apagas la luz. Otro día ha terminado y las palabras más absurdas se han convertido en tu diario vivir.

[um] Bajo el Paraguas @ 11:40,

2 Comentarios:

At 18 de julio de 2007 a las 7:43, Blogger abeja Dijo...

holi :)

me gusto mucho lo que escribiste y te felicito por el trabajo que estas haciendo en esta genial pagina...y... que te vaya bien en la playa.

xau; abeja*

 
At 27 de julio de 2007 a las 6:36, Blogger Yanara Dijo...

Señorita Mani:

Me gustaria hacerle una gran critica constructiva a su forma de escribir. Pero, ¿Cómo hacerla sin dañar el trabajo que tanto esfuerzo le dedica? Yo al menos, no sabría decirselo. Pero continuo.

Escribimos a veces parecido, a veces distinto, y depende de cada persona, en realidad, como logramos hilvanas las palabras. Generalmente la gente cuando comienza a escribir, lo unico que tipean sus manos son nimias acciones. Y se usan pocas metaforas e hiperboles. Y debo decir, dandole credito a una de las personas mas queridas e importantes para mí, lo que ella me ha enseñado.
Ciertos textos parecen planos al no tener escritos en ellos sentimientos. ¿Por qué lo digo? Porque lei pocas descripciones de sentimientos. Una simple ''tristeza'' podria transformarse en ''La angustia que se retorcia en sus entrañas hacia sus labios temblar de dolor, por una adrenalina pura de sensaciones incómodas golpeandole la garganta y corroyendo parte de lo que adoraba mas de su alma''.
En parte no recuerdo bien si pertenecia a la tragedia Española, no recuerdo bien siquiera el nombre de esta forma de escribir, pero según mi persona, los textos, las columnas, crónicas y hasta ''fanfics'' llegan a quedar mejor, mas completos y concretos.

Espero que no se enoje con mi critica...pero sinceramente a mi no me ha gustado lo que ha escrito. Yo tampoco se manejar esto de escribir sentimientos, pero cada vez me esfuerzo mas intentando recrearlos bien a la hora de atacar una hoja de papel.

Gael d'gleet

 

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